Secuelas que no sabías que eran buenas: Gunstar Super Heroes

Los chicos de @mylifeingaming, como suele ser habitual (cada vídeo de esta gente es un espectáculo que me provoca sudores fríos solo de pensar el tiempo que les ha podido llevar grabar y montar el resultado final con tal calidad), se han currado de forma enfermiza un video con el interesante tema de cabecera: secuelas de franquicias bastante populares que en su momento pasaron tan desapercibidas o fueron tan ignoradas por prensa y/o público que prácticamente no se recuerdan, o se recuerdan como malas o mediocres.

La excusa para traer esta entrada a la oxidada maquinaria de Seven Force es, por supuesto, que uno de los juegos que han incluido es de Treasure: Gunstar Super Heroes. No obstante, también estoy completamente de acuerdo en el resto, especialmente los de la saga Contra y por partida doble: el Shattered Soldier lo disfruté como un enano (aunque muchos no fueron conscientes del juegazo que teníamos entre manos), y la siguiente secuela ni la recordaba, ni era consciente de que era buena (jugarla ahora se ha convertido en mi objetivo).

Gunstar Super Heroes Mola

Gunstar Super Heroes
Portada japonesa, la edición buena.

Pero yo venía a hablar de mi libro. Gunstar Super Heroes (2005, GBA), o Gunstar Future Heroes como se le conoció en Europa, fue el segundo juego de Treasure en ser una secuela del anterior, con tan solo un año de diferencia respecto a la publicación de Guardian Heroes Advance (2004, GBA). Aunque, según se ha sabido por entrevistas al equipo años más tarde, Gunstar Heroes fue el primer juego que se le vino a la mente al grupo de desarrolladores original dentro de Treasure cuando estaban debatiendo qué hacer para explotar la pequeña portátil de Nintendo. Les apeteció mucho crear una secuela del venerable run and gun del cofre. También era, y aún a día de hoy es, la opción más lógica y popular cuando se le pide a Treasure que haga una secuela. Bueno, ya lo que le pedimos es que haga un juego al menos. El que sea.

Recuerdo aquella época perfectamente. Entre otras cosas porque pocos años después nació Seven Force. Cuando se supo que Treasure trabajaba en las secuelas de Guardians y Gunstars se montó un gran revuelo y la polémica recorría los foros de internet porque aún no había facebooks ni twitters que recorrer. “¡Treasure ha roto su pacto sagrado y sellado con sangre, el cual les prohibe hacer secuelas de sus juegos, pongamos el grito en el cielo!“. Nunca existió tal premisa dentro de la compañía. La originalidad y el trabajar en lo que les apetecía y no en lo que les imponían, fuera nuevo o no, era la verdadera norma. Y creo que ni ellos podían ignorar el deseo de crear/jugar a un nuevo Gunstars 10 años después.

Bounty Pink
El pixelart era impresionante.

Guardian Heroes Advance tuvo aún más problemas, que de hecho merecen ser analizados en otro texto aparte, pero Gunstar Super Heroes estaba condenado a quedar bajo la sombra del original y, aunque efectivamente no es tan bueno como esa obra maestra, es un grandísimo juego bastante olvidado. Hay ciertas claves que contribuyeron a ello:

  • Treasure escogió una máquina que no era claramente superior a Megadrive para lanzar la secuela de su franquicia más conocida. Game Boy Advance es probablemente mi portátil favorita, y una gran consola. Pero habitualmente una de las cosas que suelen provocar la percepción de “secuela mejor que el original”, es que al aparecer obviamente años después del juego precedente, su secuela es técnicamente muy superior porque corre en un hardware más avanzado. Y, aunque a día de hoy, aún me sigue impactando ver este juego moverse en una GBA micro, no fue la sensación que provocaba en su momento. GSH es técnicamente superior al Gunstars de la máquina de Sega en algunas cosas, pero muy inferior en otras; prácticamente firman un empate.
  • Treasure planteó un juego cuyo desarrollo no quedaba claro si era nuevo, pretendía homenajear al original, o era un remake. De hecho, si no prestabas especial atención a los textos con la excusa argumental, podías pensar que ocurría exactamente lo mismo que en Gunstar Heroes. Este punto es el que deja claro que hicieron la secuela para divertirse con las mecánicas que disfrutaban creando y explotar la máquina de Nintendo con un material que dominaban. El juego parece un pique constante entre ellos mismos para intentar mejorar y hacer más espectacular la fórmula sin ni siquiera molestarse en ocultarlo. Y su principal problema es que no lo conseguía en todos los aspectos.
  • El juego aparecía para una portátil, en una época en la que lo portable no era tan prioritario. Sí, vendieron no pocos millones de Game Boys estos de Nintendo, pero creo que la mayoría de jugadores, la masiva cantidad de jugadores que en su día conocieron Gunstar Heroes en una sobremesa, no tenían una consola portátil de la “infantil” Nintendo en la reciente era de PlayStation. Por otro lado, el juego estaba efectivamente diseñado para una portátil, no para una sobremesa. Esto es, las fases eran más cortas, el juego también, no había modo cooperativo local, los modos de dificultad estaban rebajados un escalón (Normal era Easy, Hard era Normal… sí, es una práctica que no comparto).

El tiempo ha acabado colocando a Gunstar Super Heroes en una posición algo más justa a medida que la gente lo ha ido descubriendo en emuladores, a posteriori en GBA, o rejugado más veces. Pero sí es cierto que fue bastante infravalorado. En mi opinión es una secuela que cumple, uno de los mejores juegos de GBA, y un gran run and gun portátil que aún temo que haga estallar mi GBA micro cuando lo pongo. Es especialmente recomendable la versión japonesa (como en casi todo lo de Treasure), aunque solo sea por contar con las voces digitalizadas buenas y no con el “doblaje” americano. Y un título que seguro será uno de los 10 primeros para los que complete una reseña en el directorio algún siglo de estos.

Ah, y aquí tenéis el vídeo de My Life in Gaming justo en el segundo en el que empiezan a hablar de GHS. Que lo disfrutéis.